Vida

El tiempo es vida.
Vivir es experiencia.
La experiencia no es más que el cúmulo de vivencias.
Vivencias más o menos satisfactorias, saludables, positivas…
Las mismas vivencias no suponen, siempre, ni para todas las personas, los mismos resultados.
Todo depende de múltiples factores, de las decisiones personales, que a su vez dependen de las motivaciones que se tengan, de las capacidades de cada uno, e incluso de los que los otros proyectan en nosotros, que no tiene por qué coincidir con nuestras propias expectativas y/o sueños, necesidades o inquietudes.
Las decisiones tomadas, aun no siendo las más acertadas, son las que son, y deben ser siempre valoradas como aprendizaje, nunca cuestionadas en base a lo que hubiera acontecido si no se hubieran tomado, más que nada porque esos resultados no podemos vivenciarlos, y por lo tanto, no podemos valorarlos ni compararlos.
El pasado se convierte en aprendizaje, para vivir un presente satisfactorio, sin que el futuro proyectado derive en frustración. 🌙

#DíaMundialdelaPoblación

Cada 11 de julio, desde 1989, se celebra el Día Mundial de la Población.

No soy muy fan de los días “d” pero es cierto que nos permiten tener la oportunidad de sensibilizar a la sociedad en general y también, llamar la atención de los Gobiernos y de los medios de comunicación para dar a conocer y difundir situaciones y problemas importantes, algunos de ellos sin resolver

En esta ocasión, con motivo del Día Mundial de la Población, se puede poner en la mesa el vertiginoso aumento de la población en las últimas décadas, se prevé que la población mundial alcance en 2030 los 8.500 millones de personas, y la importancia de lograr un desarrollo sostenible y en pro de los derechos reproductivos para que sean una realidad para todas las personas de todos los países.

Este año, en el Día Mundial de la Población es importante incidir sobre los problemas que se enfrenta la población sobre todo en los países pobres como son la alta natalidad o la falta de planificación familiar, matrimonios infantiles, mutilación genial femenina y la violencia entre las mujeres.

FECUNDIDAD Y ESPERANZA DE VIDA A NIVEL MUNDIAL

Actualmente, China (1.440 millones de personas) y la India (1.390 millones de personas) son los países que tienen un mayor número de habitantes con respecto al resto del mundo, la suma de la población de estos dos países supone casi el 37% de toda la humanidad. Se estima que en los próximos años la India pueda superar a China en cuanto a población se refiere.

A nivel mundial, las mujeres tenían en la década de 1970 una media de 4,5 hijos mientras que en el año 2015 el registro era de 2,5 hijos por mujer. Y en cuanto a esperanza de vida se refiere se ha pasado de tener una vida media de 64,6 años en 1990 a 72,6 años en 2019.

Estos datos, juntamente con los elevados niveles de urbanización y la aceleración migratoria traen consecuencias importantes en términos económicos, es decir, en el desarrollo económico, el empleo, la distribución de la renta, la pobreza, las protecciones sociales, en el poder garantizar sin problema el acceso universal a la salud, a la educación, vivienda, energía, por ejemplo.

Y es, precisamente por estos datos, por esta información, que entendemos que, para poder garantizar dichos aspectos, que a su vez son derechos humanos, los responsables políticos necesitan tener constancia y conciencia para desarrollar políticas acordes con la realidad, con esta realidad, es decir, conocer cuánta población vive en el Plantea, y sus características sociodemográficas, para poder organizar y planificar el futuro de las siguientes generaciones, solucionar los actuales problemas de desarrollo sostenible, salud y crecimiento poblacional.

ESPAÑA

España cuenta con 46 millones de habitantes y, según el Instituto Nacional de Estadística, tendrá alrededor de 2,4 millones de habitantes más en los próximos 15 años, superando así para el año 2033 los 49 millones de personas.

Sin embargo, por ejemplo, Madrid, crece en habitantes al mismo tiempo que 26 provincias pierden población. Siendo Asturias la provincia que más población pierde en 2019, seguida de Jaén, León, Cáceres, Badajoz, Ciudad Real, Córdoba y Zamora.

CASTILLA-LA MANCHA

A nivel regional, Castilla-La Mancha tiene una población de 2.038.440 habitantes en 2019, ocupando la novena Comunidad de España en cuanto a población se refiere. La población en Castilla-La Mancha ha aumentado un 16,87% entre 2000 y 2018, sin embargo, 7 de cada 10 municipios ven como su padrón se reduce.

En Castilla-La Mancha el número de nacimientos se redujo, según el Instituto Nacional de Estadística en un 3,5% en el año 2019, y el número de hijos por mujer se sitúo en 1,23. El número de nacimientos en Castilla-La Mancha fue aumentando desde 1999 hasta 2008 llegando este a año a los 519.779 nacimientos y a partir de ese año ha ido descendiendo año a año hasta llegar a 372.777 nacimientos en 2018.

En cuanto a la esperanza media de vida se refiere, en 2019 se sitúa, en Castilla-La Mancha, en 83,57 años siendo un poco más elevada entre las mujeres con una esperanza de vida de 86,01 años, y los hombres de 81,19 años. 20 años antes, en 1999 la media de esperanza de vida se situaba en 79,74 años, siendo para las mujeres de 82,79 años y para los hombres de 76,80 años. Es decir, en tan sólo 20 años las mujeres viven 3,22 años más y los hombres, 4,39 años más.

POBLACIÓN Y PANDEMIA

El crecimiento de la población tanto numéricamente como espacialmente aumenta el riesgo de contraer enfermedades de origen animal y puede originar la aparición de nuevas pandemias para las que hasta hoy no estábamos preparados, ni estamos.

De la misma manera el desequilibrio ecológico actúa, sea a través de las sequías o de las hambrunas, como un detonador de la movilidad humana y, por tanto, de la expansión de las enfermedades.

La pandemia de Covid-19 trae consecuencias, problemas añadidos, una crisis que sin duda afecta más negativamente a las mujeres, que son las que trabajan mayoritariamente en el sector de la salud y han soportado el trabajo en primera línea frente a la pandemia. A esto debemos sumar que es sobre la mujer sobre la que cae el peso del cuidado de los hijos, personas mayores, la reducción de jornada laboral, aumentando los niveles de estrés e insatisfacción.

En los países menos desarrollados, además de lo anterior, las mujeres no tienen acceso a los métodos anticonceptivos encontrado verdaderas dificultades para hacer una saludable planificación familiar. Y sufren, en mayor volumen, la violencia de género, la mutilación genital y los matrimonios infantiles.

Natalia Simón 🌙

MUFPS. Una apuesta por la interdisciplinariedad (III)

Llegados a este punto solamente queda abordar la tercera cuestión, íntimamente relacionada con las dos entradas anteriores, ¿cómo abordar la diferenciación del trabajo colaborativo, cooperativo e interdisciplinar en la necesidad de identificarnos como grupo de trabajo?

Diferencia entre trabajo colaborativo, cooperativo e interdisciplinar. La necesidad de identificarnos como grupo de trabajo.

Tal cual aparece en la web de la Universidad de Castilla-La Mancha, el título de Máster en Profesorado en Educación Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas pretende ofrecer una formación psicopedagógica rigurosa, acorde con las necesidades del sistema educativo actual y con las características de un aprendizaje profesional de calidad y fundamentado tanto en nuestra experiencia formadora en el área como en las directrices del Ministerio de Educación y orientaciones del Espacio Europeo de Educación Superior.

El Máster se plantea desde la perspectiva del núcleo de las funciones, necesidades y exigencias del ejercicio profesional en nuestro sistema educativo y en la sociedad actuales.

En la medida en la que acerquemos la importancia del trabajo interdisciplinar a los estudiantes de este Máster mejorará sin duda su implicación futura en el trabajo cooperativo con otros compañeros de centro que no tienen por qué ser de su misma disciplina.

Haciendo un repaso a la importancia del trabajo colaborativo, cooperativo e interdisciplinar, comencé explicando la diferencia entre trabajo colaborativo y trabajo cooperativo, y para ello, me referí a dos metáforas que una vez tuve la oportunidad de escuchar a mi compañero de Área, del Área de Sociología, y también compañero de este Máster, Julio César de Cisneros.

Pedí a mis compañeras y compañeros imaginaran que fuéramos dos grupos de trabajo, que a uno se nos pedía que entre nosotros (profesores) conformemos un ciempiés y le hagamos moverse, (imaginaros que es una técnica teatral) y al otro grupo se le pedía que conformara una libélula, e igualmente, la hicieran moverse.

El grupo que tenía que crear un ciempiés y hacer que se moviera, solamente tenía que hacer lo que hiciera el primero, en cabeza, para ir moviéndose. El movimiento lo indicaría el primer profesor, el resto de los profesores le seguirían, repitiendo sus movimientos para llegar donde el primero indique.

Colaborar es hacer lo que hace el otro para llegar a un fin.

Sin embargo, al grupo de profesorado que le tocaba la libélula tenía que ir encajando la cabeza con el cuerpo, este con las alas, con las patas, etc. para finalmente poder moverse, aunque las patas tengan una función y las alas otras.

Cooperar sería el conjunto de partes especializadas en una tarea que puestas en común consiguen obtener un producto final.

En cuanto a la interdisciplinariedad, muy importante para nosotros, sería la cooperación de varias disciplinas, es un término acuñado por el sociólogo Louis Wirtz en 1937.

Para trabajar de forma interdisciplinar es importante, en primer lugar, romper las barreras existentes entre la teoría y la práctica y trabajar colectivamente haciendo posible la interactuación de las diferentes disciplinas que intervienen, por ejemplo, en este Máster, entendiendo que las disciplinas interactuarán en la medida en que interactúan sus conceptos, y, además, sus metodologías, procedimientos, datos, organización de las enseñanzas, etc.

Las disciplinas deben mantener entre sí una relación de reciprocidad, las disciplinas se relacionan con el objeto en cuestión y entre ellas, construyendo, entre todas ellas, un “interobjeto”, en este caso el interobjeto sería el máster que compartimos como docentes. Se reconocen los nexos entre ellas en cuanto a conocimiento, pero también en cuanto a pensamiento, puntos de vista, y, por supuesto, de acción, etc.

En el momento en que todos nosotros, como profesorado de este Máster, seamos capaces de aprender a relacionarnos e integrar los saberes y conocimientos, y modus operandi de cada una de nuestras disciplinas, concediéndonos un protagonismo equilibrado, podremos generar un modo de actuación de base científica, mucho más enriquecedor y productivo para todos, para nosotros como profesorado-investigador, para el alumnado, futuro profesorado de institutos de educación secundaria, y por supuesto, para el alumnado que recibe las clases, tanto de este Máster como de Educación Secundaria o de cualquier otra etapa educativa.

El propio lenguaje en el que nos comunicamos entre nosotros y con los otros, también con nuestros alumnos, es importante en la interdisciplinariedad, para conseguir ese protagonismo equilibrado, de respeto, de caminar juntos ante un mismo objetivo, que no es otro que la calidad de la enseñanza, en términos de igualdad, de inclusión, de amor y respeto por lo que hacemos.

Cerré gustosamente la exposición con una frase de Ludwig Wittgenstein, matemático, lingüista, filósofo y escritor austriaco, multidisciplinar sin duda, que dice así, “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”.

Os animo a que no dejemos que nuestro mundo, nuestra disciplina, como docentes, se vea limitado por las limitaciones de nuestro lenguaje y seamos capaces de sumar. Muchas gracias.

Natalia Simón 🌙

MUFPS. Una apuesta por la interdisciplinariedad (II)

Como lo prometido es deuda, aquí presento la continuación a la entrada anterior, abordando la segunda cuestión planteada en la conferencia que clausuraba la I Jornada de formación del profesorado que forma parte del proyecto de innovación docente del MUFPS en el campus de Toledo de la Facultad de Educación.

¿A qué cambios nos enfrentamos?
El final de este curso académico ha sido todo un reto para el profesorado y el alumnado, las familias y la Administración, el cómo llegar a todo el alumnado ha sido toda una hazaña.

Esto es lo que ha ido ocurriendo:

■ La no conectividad, o mala conexión del alumnado y también de algunos profesores. De los centros educativos y también de la Administración. Las primeras semanas el programa papas 2.0 fue un desastre.

■ El móvil y a su vez, el WhatsApp, se han convertido, en muchos casos, en los mejores aliados. Convertir documentos en JPG para que se pueda ver en imagen, y por lo tanto poder trabajar con ellos sin necesidad de conexión, ha sido también todo un descubrimiento.

■ Muchas familias solamente cuentan con un dispositivo tecnológico, el móvil, precisamente, además para atender las tareas escolares, por lo que ha conllevado a que, al incorporarse los padres al trabajo, el alumnado no pudiera facilitar a sus profesores las tareas solicitadas. Y esto ha conllevado, a su vez, que el profesorado haya tenido que adaptar sus horarios (a los horarios de los padres, sobre todo cuando el alumnado es menor), primando entre todos, la flexibilidad, la paciencia y la responsabilidad (el alumnado ha aprendido el sentido de la responsabilidad, mandar las tareas a tiempo, conectarse a una hora determinada…). En algunos casos ha sido necesario atender al alumnado y sus padres por la noche, incluso si estos contaban con varios dispositivos tecnológicos precisamente por la edad de sus hijos siendo los padres los que se encargan de los envíos.

■ Más unión entre el profesorado ante la problemática sociofamiliar, de pérdida incluso de familiares por el coronavirus, es decir, ha aumentado la conexión emocional entre el profesorado y sus alumnos y la familia de estos.

■ Se han descubierto nuevas habilidades, como grabarse en video, trastear con herramientas y aplicaciones informáticas, antes desconocidas, y que, seguramente, si no es por esta situación nunca nos hubiéramos interesado por ellas.

A pesar de las dificultades, si se ha logrado ENTRE TODOS llegar a un porcentaje elevado de alumnado. Y es importante que de lo negativo saquemos lo positivo.

  • En muchos casos, el alumnado se ha convertido en parte de la familia del profesor. Aunque es cierto que muchos profesores siguen siendo muy reticentes a la hora de facilitar su número de teléfono, por ejemplo, o su email personal, otros sí lo han facilitado y la cercanía y las posibilidades educativas han aumentado considerablemente, sobre todo cuando los medios “oficiales” no han funcionado.
  • Las ayudas materiales proporcionadas por la Administración también han sido importantes para poder llegar al máximo alumnado posible, pero fijaros, no solamente son los alumnos los que pueden necesitar dichos materiales. El profesorado, también.
  • Las familias se han involucrado mucho más que presencialmente incluso, el trabajo ha sido compartido, de alguna manera. Los padres de familia han jugado un papel muy importante que hay que saber aprovechar, y el profesorado ha sido solamente el guía en muchas ocasiones.
  • Se han utilizado, como decía diferentes plataformas y vías de conexión, por Zoom, Skype, Clasroom, Teams, etc., sin embargo, ni estábamos, ni quizás estemos formados ni preparados para su eficaz desempeño, generando una desigualdad entre el compromiso y las ganas del profesorado en apoyar al estudiante y sus pocas capacidades tecnológicas y los pocos medios con los que cuenta para llegar a los mismos.
  • Hay una abundante carga administrativa. Que repercute negativamente en otros aspectos que hemos comprobado son más importantes.

Se podría seguir enumerando aspectos, pero creo son suficientes y prefiero concretar, a modo de cierre de esta segunda pregunta, algunas propuestas

  1. Es importante apostar por el diseño de nuevos escenarios, teniendo en cuenta los datos existentes de la situación vivida por todos los agentes sociales involucrados en la educación. Escenarios que combinen los modelos presenciales con los modelos online, siendo imprescindible repensar tanto los espacios educativos y los horarios lectivos.
  2. Se torna imprescindible cubrir satisfactoriamente el déficit de formación de profesorado en nuevas tecnologías y plantearse que esta formación debería ser cubierta a lo largo de la vida, y a su vez, mejorar la competencia digital del alumnado, ya que el haber nacido en una determinada generación, de la mano de la tecnología, no implica per se que sepan aprovecharla.
  3. Después de muchos años de políticas educativas debilitadas en materia tecnológica la pandemia nos ha demostrado, a todos, sin excepción alguna, que no contamos ni con la estructura ni con los dispositivos para trabajar entre otros aspectos como puede ser la metodología que se empela en las aulas y los contenidos curriculares, y este puede ser un buen momento para abordar estas debilidades por si acaso tuviéramos la necesidad imperante de utilizarlas en otro caso similar al vivenciado.
  4. Sería ideal crear programas de apoyo específicos que permitan identificar situaciones de riesgo entre el alumnado y sus familias, en términos sociales, educativos y tecnológicos, con el objetivo de anticiparse a las situación de riesgo y de exclusión que que esta situación ha evidenciado notablemente la existencia de un nuevo grupo de excluidos, los desconectados, haciendo que la brecha digital sea aún más evidente.
  5. La imperante necesidad de revisar los itinerarios formativos haciendo que sean más personalizados y adaptados lo más posible a los intereses, capacidades y objetivos de cada alumna y alumno. Tal y como apunta Carlos Magro, presidente de la Asociación Educación Abierta, esta crisis ha puesto sobre la mesa unos currículos sobrecargados e imposibles de abordar, invitando a pensar qué es lo importante y lo imprescindible en la enseñanza obligatoria.
  6. Necesidad, también, de tener en cuenta el sufrimiento vivido por el alumnado en el seno de sus familias, la enfermedad, incluso fallecimiento, de algún familiar, haciendo que se sintieran desmotivados incluso rozando la desesperación, va a pasar factura en el próximo curso.
  7. Plantear la importancia de implantar programas de estimulación que optimicen el rendimiento y satisfacción global del alumnado, estableciendo criterios adaptados a sus realidades. Vamos a escucharlos, vamos a tener en cuenta su voz, que pueden expresar en diversos foros facilitados por nosotros mismos. También tendremos en cuenta en este punto al alumnado con necesidades educativas, incluidas las necesidades educativas especiales.

Tal y como apunta Alfredo Hernando, creador del proyecto Escuela 21, hemos inaugurado el primer laboratorio de innovación educativa mundial, todo lo anterior a marzo de 2020, casi lo leemos como de otra etapa. El concepto de escuela innovadora más cercana a los estudiantes, más preocupada por su proyecto vital y que sitúa a los docentes en el eje central de ese proceso, es una base para todos los cambios que tengamos que hacer a partir de ahora.

Considero, no es momento de discutir lo rápido que ocurren los cambios, a velocidad de vértigo, sino más bien la dirección que tienen que seguir esos cambios, que estamos viendo, que son inevitables.

En cuanto a los Objetivos para el Desarrollo Sostenible, en relación con el objetivo 4, que versa sobre garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, vemos como estamos muy lejos de conseguirlo si no tomamos la dirección correcta. La Coalición Mundial para la Educación COVID-19 iniciada en marzo de 2020 por la UNESCO, ha pretendido y pretende a futuro:

  • Ayudar a los países a movilizar recursos e implementar soluciones innovadoras y adecuadas al contexto para proporcionar una educación a distancia a la vez que se aprovechan los enfoques de alta tecnología, baja tecnología o sin tecnología.
  • Buscar soluciones equitativas y el acceso universal, garantizando respuestas coordinadas y evitar el solapamiento de los esfuerzos.
  • Facilitar la vuelta de los estudiantes a las escuelas cuando vuelvan a abrir para evitar un aumento significativo de las tasas de abandono escolar.

No voy a desarrollar las recomendaciones del consejo escolar de Castilla-La Mancha para el inicio y desarrollo del Curso 2020-2021, aprobadas por unanimidad por la Comisión de Participación del Consejo Escolar de Castilla-La Mancha (relacionadas con la inversión e incremento del presupuesto educativo, aumento de recursos materiales y humanos, bajada de las ratios, refuerzo de los procesos de formación de alumnado, familias y docentes a través de un Plan de digitalización, dotación higiénica y de seguridad y protocolos de seguridad, etc.) ya que no podría haber abordado la tercera y última cuestión que quería plantear en la exposición, relacionada con la necesidad que tenemos de identificarnos como grupo de trabajo y que me comprometo a exponer en la próxima entrada al Blog.

Natalia Simón 🌙

MUFPS. Una apuesta por la interdisciplinariedad (I)

La pasada semana fui invitada, por Javier Rodríguez y Sagrario del Valle, director y subdirectora, respectivamente, del proyecto de innovación docente denominado Coordinación docente transversal en el TFM como eje vertebrador de las enseñanzas del MUFPS en el Campus de Toledo. Congruencia de un proceso innovador, a clausurar la primera jornada de formación del Profesorado que forma parte de este proyecto. Como profesora asociada del Área de Sociología de la Facultad de Educación de Toledo, y recientemente profesora, también, del Máster en Profesorado en Educación Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, fue para mí un verdadero placer, como docente y como socióloga.

Se me solicitaba, y reproduzco tal cual las palabras de Sagrario, “preparar una conferencia que nos hiciera (al grupo de profesorado del Máster en el que participamos desde diversas disciplinas, Pedagogía, Psicología, Sociología, Geografía e Historia, Biología y Geología, Educación Física, Química, etc.) reflexionar sobre la situación actual de la educación, la pandemia, los cambios a los que nos estamos enfrentando, y la necesidad de identificarnos como grupo de trabajo, donde exista congruencia y confianza, relación horizontal en la toma de decisiones, sentirnos bien, generar emociones entre nosotros, para producir con más eficacia“.

Me fui adentrando en el contenido de la conferencia a partir del planteamiento de tres preguntas o cuestiones, la primera de ellas, ¿cómo queda la sociedad y la educación post-pandemia?, la segunda, ¿a qué cambios nos enfrentamos? Y la tercera, ¿cómo abordar la diferenciación del trabajo colaborativo, cooperativo e interdisciplinar en la necesidad de identificarnos como grupo de trabajo?.
En esta entrada solamente abordaré la primera pregunta, emplazando las otras dos cuestiones a posteriores entradas al Blog.

Empezamos entonces.
¿Cómo queda la sociedad y la educación post-pandemia?
Pese a la imposibilidad de hacer una previsión fiable de los efectos que la crisis provocada por la pandemia va a tener sobre la sociedad, a corto plazo, ya que, entre otros motivos, no contamos todavía con datos suficientes, sí podemos constatar que se van a producir cambios y que estos han de aprovecharse para generar un nuevo modelo social. Por lo que, para responder a esta primera cuestión se tuvo en cuenta algunas encuestas realizadas al respecto.

El Colegio Oficial de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha ha llevado a cabo una encuesta regional, a primeros de mayo, a la que respondieron un total de 1.006 personas, con el objetivo de conocer los efectos sociales que estaba generando la situación de confinamiento entre la población de Castilla-La Mancha.

Entre los datos obtenidos, en la conferencia se destacó que el 18,4% pasó el confinamiento en pisos o casas sin balcón, terraza o patio. El 48,9% ha convivido con tres o más personas. Y el 12,1% ha manifestado que la persona encuestada, su pareja, o ambos, han sido despedidos, en el mayor de los casos con despido temporal (ERTE). El 3,5% tiene alguna hija o hijo con discapacidad, y el 10,5% tiene alguna persona mayor a su cargo habitualmente.

Además, que el 19,3% ha perdido, hasta ese momento, a algún familiar, el 10,4% por Coronavirus y el 8,9% por otra enfermedad. Que el 35,9% ha mostrado preocupación por los estudios de sus hijos, y que el tener que compaginar teletrabajo, tareas domésticas y atención a las tareas escolares de sus hijos ha producido mayor grado de ansiedad e irritabilidad entre las mujeres.

Los datos de esta encuesta han reflejado cierto halo de positividad, como queriendo que suceda realmente un cambio de sociedad, a mejor, ya que el 21,1% consideró que esta situación nos hará cambiar bastante nuestras actitudes, no ocurriendo lo mismo en cuanto al sistema educativo se refiere ya que el 18,5% de la población castellanomanchega consideraba que el sistema educativo de Castilla-La Mancha irá a peor.

En términos educativos, la pandemia supone una gran oportunidad para repensar el actual modelo educativo. Nos ha obligado a “ponernos las pilas” tanto al profesorado, como al alumnado, a las familias, y a la Administración.

En este sentido se ha utilizó la reciente encuesta telefónica realizada por Save the Children, y que constata que la crisis sanitaria de la Covid-19 está teniendo un elevado impacto económico y emocional en los hogares más vulnerables. Esta encuesta nos permitió conocer la situación económica y laboral de estas familias, su estado de ánimo, y los recursos de que disponen para permitir la continuidad de las actividades educativas de sus hijos.

En concreto, nos adelanta que, el 60,5% de las familias ha visto alterada su situación laboral en tan solo la primera semana de confinamiento, que el 41% manifiesta que los niveles de estrés y problemas de convivencia han aumentado, en buena medida por las malas condiciones de habitabilidad y tamaño reducido de sus viviendas, que las mujeres refieren mayores problemas emocionales, mostrándose cansadas y con una carga superior de cuidados y de estrés por el confinamiento.

Y que, en términos educativos, más de la mitad de las niñas y niños se han visto afectados negativamente y han sentido nerviosismo por no poder salir de casa, miedo y preocupación por el bienestar de sus familiares, que las carencias económicas se han traducido para el 48,6% en dificultades de acceso a los materiales que les han facilitado los centros educativos (por no tener conexión a internet, ordenador o teléfono, o por tener equipos prácticamente obsoletos que no han permitido el adecuado funcionamiento de las plataformas educativas) y, finalmente, que el 82,9% de las familias no ha estado realizando actividad física, reflejándose así un escaso o nulo ejercicio físico.

Sin embargo, también debemos tener en cuenta un factor relevante relacionado con cómo nos hemos adaptado a la enseñanza online. ¿Realmente ha habido enseñanza online?, o ha sido seguimiento, mandar tareas, realizar pruebas, en definitiva, cubrir el expediente. Nosotras, nosotros, como profesorado universitario sabemos que sí, que hemos cubierto el cuatrimestre virtualmente, aunque también sabemos que ha habido profesores que no lo hayan hecho. Pero ¿y en Primaria y Secundaria? Los que tenemos hijas e hijos en esas etapas educativas sabemos, porque hemos podido experimentarlo, que clases online, precisamente no ha habido.

En este sentido me incliné por los resultados de la encuesta realizada por EducAcción denominada “La escuela en nube” ya que vuelca unos resultados que me parecieron importantes para reflexionar.

Según esta encuesta, los alumnos de Primaria son los que mejor se han adaptado a las nuevas metodologías de trabajo, mientras que los de Bachillerato han sido los que más dificultades han manifestado; las metodologías más integrativas, abiertas y flexibles, según esta encuesta, facilitarían la adaptación a nuevos modelos de aprendizaje, frente a las que son más rígidas basadas en asignaturas estancas; y, preguntados sobre la metodología online frente a la presencial, solo un 8% de los alumnos de Secundaria se decantarían por el estudio a distancia.

Los datos pueden leerse de mil maneras, pero está claro que la escuela virtual no suple la escuela presencial. Aun así, los resultados avalan que no se puede generalizar el éxito o el fracaso de la enseñanza online, ni en términos de éxito de los alumnos ni por sus resultados pues todo depende de la metodología empleada por cada centro docente, así como por las condiciones organizativas del mismo y la actitud y características sociofamiliares del alumnado.

Esta encuesta también nos muestra como el alumnado, al preguntarles qué les gustaría conservar de esta nueva forma de aprender, en gran medida contestan que sería la accesibilidad al profesorado. ¡Qué bonito!, ¿no?, sobre todo si sabemos aprovechar esta demanda. Creo más firmemente que nunca que está en nuestras manos mantener esa cercanía y accesibilidad que demanda el alumnado.

La encuesta ofrece mucha más información, pero por acortar (me dieron 45 minutos), comentar finalmente que, las condiciones familiares han tenido un impacto directo sobre la disposición del alumno hacia el aprendizaje y sobre la calidad y cantidad que éste puede asimilar, que el alumnado sí tiene ganas e intención de aprender, sin embargo, sus intereses e inquietudes, no son del todo coincidentes con el contenido académico obligatorio, y que, el alumnado más vulnerable (aunque no me gusta utilizar este término), incluido el alumnado con necesidades educativas especiales (este término tampoco me gusta), Asperger, dislexia, hiperactividad, bullying, etc. han tenido también necesidades educativas especiales en el formato online y necesitan una consideración y acompañamiento específico durante este tipo de procesos.

En definitiva, a través de estas tres encuestas, podemos comprobar que tenemos mucho trabajo por delante ya que el panorama no pinta muy bien.

Para entender la conferencia en su totalidad os emplazo al siguiente post en el que trataremos la segunda cuestión planteada, en relación con esta pregunta: ¿A qué cambios nos enfrentamos? Y que da continuidad, por lo tanto, a esta entrada.

Natalia Simón 🌙

Ficticia realidad la de la mujer del siglo XXI

No elegí nacer mujer, pero nací mujer. Y no lo cambiaría. Sí decidí ser madre, pero no sé si ahora, a mis 43 años, y con 1 hija y 2 hijos, decidiría serlo. Cuando era pequeña no me leyeron cuentos de princesas, pero sí he crecido en una sociedad con mucho cuento, en la que te sientes un bicho raro si no realizas lo que supuestamente se espera que hagas como mujer, sólo por el hecho de serlo. Una vez me enamoré, pero nunca imaginé lo que tuve que pagar por ello. He llorado tantas veces como he reído y soñado tantas como he fracasado.
Hoy me despierto convencida de que todo lo vivido vino a enseñarme algo, y me sigo reinventando cada día, con el peso de algunas heridas que nunca desaparecerán, pero sin duda más fuerte, más persona, más mujer.

Escrito por mí, Natalia Simón, el pasado 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Más mujer…, esto me lleva a la siguiente pregunta, realmente, ¿cómo es la mujer del siglo XXI?

He leído en varias ocasiones que este, el XXI, es el siglo de las mujeres, que hemos ganado libertad, independencia económica, estudios, y respeto profesional. A un alto precio, eso sí, la angustia de tener que cumplir, en todo momento y en toda acción, con esa presión social, no por rozar la perfección sino por serla, cuando creo yo que lo mejor es ser imperfectamente perfecta, ¿no creéis?

Según esto, la mujer ya depende de ella misma, ya no pasa de depender del padre para depender de su marido, puede acceder a los estudios universitarios, puede acceder a un trabajo digno, puede salir sola o con amigas a divertirse, incluso ¡con amigos! Sin tener que pedir permiso, ¡vaya chollazo!, puede hacer todo lo que quiera y considere oportuno.

Sin embargo, también he leído en otras tantas ocasiones, que las mujeres de antes “esas sí que eran mujeres”, mujeres entregadas, pura generosidad, “mujeres de su casa”, que aguantaban todo, de todos. Ejemplo de mujeres que son capaces de sufrir lo insufrible y, encima, con su mejor sonrisa. Y yo me pregunto, una sonrisa es lo equivalente a ser feliz, a hacer lo que realmente se quiere hacer, no será que esas mujeres de las que leo se entregaban, “incondicionalmente”, lo hicieran por miedo, por apariencia, porque no las quedaba más remedio o eso pensaban ellas…

La celebración de los 60 años de Manos Unidas estuvo abanderada por el lema “La mujer del siglo XXI: ni independiente, ni segura ni con voz”. Y esto me lleva, ahora, a apuntar algunos datos para no perdernos en una ficticia realidad.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publica la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) siendo el objetivo de esta encuesta conocer la ganancia bruta anual clasificada por diferentes características del trabajador como el sexo, la ocupación, actividad económica, edad, entre otras. La última publicada en 2019 presenta los datos de la encuesta realizada en el año 2017 y pone de manifiesto que, considerando puestos de trabajo similares (misma ocupación, tipo de contrato, tipo de jornada, etc.), la ganancia media para los hombres fue de 26.391,84 euros y para las mujeres de 20.607,85 euros, representando el salario medio anual femenino el 78,1% del masculino.

Por lo que respecta a la distribución salarial, el 18,8% de las mujeres tuvo ingresos salariales menores o iguales que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2017, frente al 7,8% de los hombres. Si se tienen en cuenta los salarios más elevados, el 8,0% de los hombres presentaron salarios cinco veces o más superiores al SMI, frente al 4,2% de las mujeres.

La descripción de la desigualdad salarial se completa con la proporción de trabajadores con ganancia baja (asalariados cuya ganancia por hora está por debajo de los 2/3 de la ganancia mediana), que fue del 16,2% en 2017. Entre estos trabajadores, el 63,9% eran mujeres.

Este sería un paso más en el análisis de la igualdad/desigualdad de mujeres y hombres en cuanto a actividad laboral y retribuciones se refiere, y siendo así las diferencias estadísticamente comparadas, la realidad no es que sea muy alentadora, pudiéndose deducir que no es que se haya avanzado mucho en términos de igualdad considerando el ámbito laboral.

Hablando de brecha salarial de género…

La brecha salarial de género es la diferencia que existe de media entre los ingresos brutos por hora de mujeres y hombres. Se basa en los salarios pagados directamente a los empleados antes de deducir el impuesto sobre la renta y las contribuciones a la seguridad social. Solo las empresas de diez o más empleados se tienen en cuenta en los cálculos.

https://www.europarl.europa.eu/news/es/headlines/society/20200109STO69925/comprender-la-brecha-salarial-de-genero-definicion-y-causas

Para poner de manifiesto las diferencias salariales de género, es necesario considerar el salario por hora y distinguir el tipo de jornada. Según el INE, en el trabajo a tiempo completo, el salario por hora de las mujeres (14,9 euros) en el año 2017 alcanzaba el 90,9% del salario por hora de los hombres (16,4 euros). Al considerar la jornada a tiempo parcial, el porcentaje anterior alcanza un valor del 85,0%.

Esta brecha salarial de género existe como consecuencia de un complejo conjunto de factores que se presentan interrelacionados y que originan esas diferencias salariales.

Entre estos factores, la discriminación en el lugar de trabajo; las prácticas laborales y sistemas salariales; la infravaloración del trabajo y las capacidades de las mujeres; la escasa presencia de mujeres en puestos de liderazgo y de alto nivel; las tradiciones y roles de género; y la conciliación de la vida laboral y familiar.

http://www.inmujer.gob.es/publicacioneselectronicas/documentacion/Documentos/DE1460.pdf

Habrá que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad como decía Ray Bradbury, y seguir repensando y reconstruyendo una realidad menos ficticia y más veraz.

Natalia Simón 🌙

Mucho más que brecha digital

Estas ultimas semanas estoy leyendo más que nunca el término brecha digital, y en diferentes ámbitos, como consecuencia de la pandemia que seguimos viviendo estos días.

En educación, podemos hablar de diferentes tipos de brechas, no sólo digitales, también y quizá más importante, la brecha social. Pero, volviendo a la brecha digital, en educación no podemos simplificarla al hecho de tener o no acceso a Internet, o de contar con medios tecnológicos, si no que hay que considerar, también, otros aspectos a tener en cuenta, como la alfabetización digital, que conllevaría directamente a la brecha de conocimiento digital, y ésta a la inevitable pregunta: ¿para qué quiero, por ejemplo, una tablet si no sé utilizarla?

Por otro lado, me sorprende como hablamos de éxito o fracaso escolar. Con demasiada ligereza. Como si de ello dependiera tener un buen futuro, trabajo, salud, estabilidad emocional… No digo que no haga falta, no, pero dadas las circunstancias en las que nos encontramos actualmente, y no tan actualmente, tengo mis dudas.

Éxito escolar no es sinónimo de éxito laboral, por poner un ejemplo. Sólo echando un vistazo entre algunas grandes figuras y genios de la historia de la humanidad podemos descubrir que no fueron grandes estudiantes, precisamente, en sus años mozos.

Éxito: Del lat. exĭtus ‘salida’.m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.

Real Academia Española (RAE)

Fracaso: De fracasar. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento. m. Med. Disfunción brusca de un órgano.

Real Academia Española (RAE)

Éxtito y fracaso, dos caras de la misma moneda, más bien, nada relacionadas con la educación en sí misma, si atendemos a estas definiciones.

Bien, uno de los aspectos que frecuentemente se relacionan con el “éxito o fracaso escolar” es la brecha digital anteriormente citada, sobretodo si tenemos en cuenta que estamos inmersos en la denominada era tecnológica.

El Covid-19 no sólo ha dejado en jaque al sistema sanitario, muy debilitado ya por los recortes sufridos durante años, sino que también ha dejado en evidencia el sistema educativo.

Los dispositivos tecnológicos prestados, las tarjetas de conexión 4G, para atajar la brecha digital entre el alumnado, conjuntamente con medidas dirigidas hacia el profesorado, como facilitar herramientas informáticas y formación específica, que les permita afrontar la evaluación del tercer trimestre de una forma totalmente on-line, no asegura el aprendizaje del alumnado, la calidad de la enseñanza, o ese tan añorado por algunos “éxito escolar” ya que no se han tenido en cuenta esos otros aspectos anteriores comentados, como son la alfabetización digital o la brecha social.

Es momento de aprender de esta situación tan nueva para nosotros, que ha irrumpido en nuestras vidas sin permiso y que, amenaza con quedarse, al menos, unos meses más, obligando a empezar el curso 2020-2021 tal y como hemos acabado el presente, a punto de terminar, de manera on-line. Es momento de tomar medidas y diseñar planes que realmente, y una vez por todas, mejoren el sistema educativo, y acaben con toda brecha existente, digital, y por supuesto, social.

Natalia Simón 🌙

Lo gratificante de la docencia, vosotros, mis alumnos.

El pasado jueves 12 de marzo fue la última clase presencial de este curso académico 2019/2020, ¡lo recordaré siempre!

Primero, porque tuve que tomar una difícil decisión y suspender una jornada sobre inclusión educativa que empecé a gestar el curso anterior.
Cuando asistes de oyente a una jornada así,  sencillita, no imaginas el trabajo que lleva detrás, tienes que conseguir que las ponentes (en este caso eran todas mujeres) por las que apuestas para que la jornada sea diferente a lo de siempre, con un enfoque diferente, puedan asistir el dia establecido, que también seleccionas estratégicamente para que se llene, en este caso, el Aula Magna, de capacidad para alrededor 150 personas.

En Madrid ya empezaba a haber síntomas de Coronavirus y la ponente que abría la jornada, Carmen Alba Pastor, doctora en Educación y catedrática en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, me llamó un par de días antes y me dijo, Natalia, es muy arriesgado, ponemos en riesgo a muchas personas. Al día siguiente, la segunda ponente, Emma Luque, directora de la escuela Teatro y Facilitación Comunitaria 3Social y Teatro Sistémico, también de Madrid, me confirmaba que tampoco vendría.

No quedaba más remedio que cancelar.
Sólo me quedaba avisar a Blanca González y Eli Rosa Pantoja, profesionales del Servicio de apoyo a la inclusión de Down Sevilla y, terceras invitadas, al Decano de la Facultad, y a todo el alumnado.

Segundo, porque en mitad de la clase, algunas alumnas un poco alborotadas, comentaban que el Rector había mandado un email en el que anunciaba la suspensión de toda actividad docente presencial en el ámbito de la Universidad de Castilla-La Mancha, incluyendo las actividades docentes prácticas que se realizan en empresas, organismos e instituciones.

Me quedaba claro que, la situación apuntaba peor de lo que parecía, y que había tomado la mejor decisión cancelando la jornada. Me costó dos días de enfado, frustración, y llanto, pero ahora me sentía bien. Había hecho lo correcto.

Dos meses después de la última clase presencial, tuvo lugar la última clase virtual, el 14 de mayo. Y ésta clase, tampoco la olvidaré.

Debo reconocer que me he quedado con ganas de más, de vosotros, dos cursos que pintaban muy bien y así ha sido. Alumnado participativo, implicado, curioso, y resistente.

Ese jueves tocaba exposición grupal, por Teams, la plataforma con la que hemos trabajado, y seguimos trabajando en la UCLM. La exposición versaba sobre las Comunidades de Aprendizaje, soy miembro desde hace años del grupo Sub Red Universitaria de Comunidades de Aprendizaje SUCA-CLM, y en clase, en la asignatura que imparto, Educación y Sociedad, tratamos este tema.

Ha sido de las mejores exposiciones grupales de estos últimos años, porque se lo curraron, porque cuidaron no solo los aspectos de obligado cumplimiento (las directrices de los trabajos en grupo) sino, además, todo tipo de detalles. Los contenidos, el contexto, hubo entrevistas grabadas y en directo. Y, porque me sentí cuidada ya que intentaron darme una sorpresa. ¡Qué digo! Me la dieron.


Se pusieron en contacto con el catedrático de Sociología, Ramón Flecha, para entrevistarle en directo con el resto de invitados. Lo mejor de todo es que él aceptó. Y, aunque no se pudo llevar a cabo por problemas de coordinación de tiempos, necesito agradecer a Ramón que aceptara participar, así se lo hice saber ese mismo día.

Y agradecer a mis alumnos María Díaz López, María Sánchez Boiza, Diana Andrea Goages, y Javier Alonso Ibañez, el detallazo, y el mensaje que una de ellas me hizo llegar en nombre de todos ellos: “Natalia, de verdad que muchísimas gracias por todo de parte de todo el grupo. Creíamos que te merecías un trabajo de tus alumnos, trabajado, y que todo lo que deseabas en él se cumpliera. Nos ha costado muchísimo y ha habido fallitos como lo de Ramón, queríamos sorprenderte. Pero aún así de nuevo gracias”.

GRACIAS, a vosotros, que hacéis posible que  la enseñanza sea gratificante e ilusionante, a partes iguales. Gracias por saber entender y quedaros con lo que os intento transmitir desde el primer día que nos conocemos en clase.

Susurro. Un viaje inesperado

He visitado Roma en varias ocasiones. En cada una de ellas he experimentado experiencias varias, y siempre he regresado con un vacío, ávido de ser cubierto… En este último viaje me quedó una sensación de obligado regreso… Siento que me quedan muchos recovecos por descubrir y tantos otros momentos de felicidad plena por disfrutar… Pero Roma se resiste, quizás las murallas aurelianas que la delimitan tengan algo que ver…, quizás no…

Roma, Amor (al revés). Roma infinita, ciudad eterna. Susurros esperados que se van desvaneciendo entre las pieles sensibles que, sin esperar nada, se anhelan.

Hasta aquí, podría ser un pedacito de un relato, el inicio de una exitosa novela de amor. Un Pulitzer, ¿por qué no? Pero, en este caso, no importa tanto el cheque que acompañaría al premio, porque el premio sería él, en forma de susurro.

Es, en este preciso instante, cuando la media sonrisa que habitaba en su cara se convertía en fija sonrisa, quizás temblorosa, quizás sorprendida, seguro, eso sí, encantadora. 😏

No es mi intención escribir un Pulitzer, un Planeta, o un Herralde, sería un sueño inalcanzable, un sueño muy irreal. Sin embargo, sí es intención, con esta entrada, ensalzar el amor como fenómeno sociológico digno de ser analizado.

Y es que, “el amor, es como experiencia vital intensa, se hace tanto de emociones como de discursos e ideologías. Sentimos amor, pero también lo pensamos, lo hacemos, lo ponemos en práctica. Hablamos del amor como un sentimiento pero si estamos atentos al modo en que se nos presenta en la vida cotidiana encontramos que es mucho más que eso: el amor es también un lugar, un escenario en el que converge nuestra intimidad con las instituciones sociales, una forma de relación social en la que se con-funden transacciones de poder con actos de emancipación, tentativas de reinvención social con continuidades, inercias, faltas a la imaginación”.

V. Unás

El amor, como realidad social, puede estudiarse desde diferentes prismas o enfoques. Resulta interesante, cómo el amor influye en la forma de relacionarnos. Cómo puede llegar a transformar la sociedad en sus más variopintos estilos y enigmas. Amor como cambio social, qué bonito, ¿no?

Amor creación, artístico, inspiración personal o profesional, máxima en todas las artes, las artes plásticas, las visuales, las musicales, las escénicas, las literarias…

A su vez, la sociedad determina el amor.

En definitiva, el amor nos da sentido, y nosotros, como actores sociales, le damos sentido también.

No me resisto a citar la obra de Zygmunt Bauman, “Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos” en la que aborda su concepto de “líquido” aplicándolo a las relaciones humanas, al amor. Según Bauman, Eros, tal como afirma Levinas (1993), es diferente de la posesión y del poder; no es una batalla ni una fusión, y tampoco es conocimiento. Eros sería “una relación con la alteridad, con el misterio, es decir, con el futuro, con lo que está ausente del mundo que contiene a todo lo que es…”. Y, el pathos del amor “la insuperable dualidad de los seres”.

La afectividad, y nuestro entorno de relaciones afectivas, estaría en constante cambio como consecuencia de la sociedad postmoderna (modernidad líquida) y las características que la definen, haciendo, como anticipa Bauman, que “estemos condenados a vivir en la incertidumbre permanente”.

Natalia Simón 🌙

Formar parte de la sociedad implica transformarla

Recuerdo perfectamente las primeras clases como estudiante de Sociología… O eso creo!! Por ejemplo, de la asignatura Introducción a la Ciencia Política. Dos lecciones del profesor. Primera lección inolvidable: La Sociología es la “bella inútil de las carreras”.
Segunda lección a tener en cuenta el resto de los días: la relación inevitable entre ciudadanía y política a partir de la explicación de la palabra “idiota”.
“Idiota”, palabra de origen griego, originaria de la palabra “idiótes”, que se refiere a una persona que no está interesada por la política, por los asuntos “públicos”.

Así, en términos generales, no creo que haga falta entrar en más detalles…
Seguramente, para muchos de vosotros estas dos premisas no signifiquen nada, para mí, desde ese mismo instante, significaron todo.

La primera causó un efecto presumiblemente inesperado, en vez de rechazo produjo que me enamorara de lleno de la Sociología, convirtiéndose, para mí, en la útil más bella de todas las carreras posibles.
La segunda, me hizo entender el compromiso social que como ciudadanos y actores sociales debemos tener para con nuestra sociedad.

Comparto, tal y como apunta k. Marx en la Tesis sobre Feuerbach (1845) y publicada post mortem en 1888 por F. Engels, algunas de las once notas incluidas en su escrito, y que considero esenciales para entender que no se trata solamente de entender que, como individuo formo parte de la sociedad sino que, como formo parte de la sociedad, puedo y debo cambiarla. Establecemos un compromiso social pero como actores, con el fin de transformar la sociedad con nuestas acciones.

[I] El defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach- es que sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo.

[III] La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que, por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad (así, por ej., en Robert Owen).
La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria.

[VIII] La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica.

[X] El punto de vista del antiguo materialismo es la sociedad “civil”; el del nuevo materialismo, la sociedad humana o la humanidad socializada.

[XI] Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.