MUFPS. Una apuesta por la interdisciplinariedad (II)

Como lo prometido es deuda, aquí presento la continuación a la entrada anterior, abordando la segunda cuestión planteada en la conferencia que clausuraba la I Jornada de formación del profesorado que forma parte del proyecto de innovación docente del MUFPS en el campus de Toledo de la Facultad de Educación.

¿A qué cambios nos enfrentamos?
El final de este curso académico ha sido todo un reto para el profesorado y el alumnado, las familias y la Administración, el cómo llegar a todo el alumnado ha sido toda una hazaña.

Esto es lo que ha ido ocurriendo:

■ La no conectividad, o mala conexión del alumnado y también de algunos profesores. De los centros educativos y también de la Administración. Las primeras semanas el programa papas 2.0 fue un desastre.

■ El móvil y a su vez, el WhatsApp, se han convertido, en muchos casos, en los mejores aliados. Convertir documentos en JPG para que se pueda ver en imagen, y por lo tanto poder trabajar con ellos sin necesidad de conexión, ha sido también todo un descubrimiento.

■ Muchas familias solamente cuentan con un dispositivo tecnológico, el móvil, precisamente, además para atender las tareas escolares, por lo que ha conllevado a que, al incorporarse los padres al trabajo, el alumnado no pudiera facilitar a sus profesores las tareas solicitadas. Y esto ha conllevado, a su vez, que el profesorado haya tenido que adaptar sus horarios (a los horarios de los padres, sobre todo cuando el alumnado es menor), primando entre todos, la flexibilidad, la paciencia y la responsabilidad (el alumnado ha aprendido el sentido de la responsabilidad, mandar las tareas a tiempo, conectarse a una hora determinada…). En algunos casos ha sido necesario atender al alumnado y sus padres por la noche, incluso si estos contaban con varios dispositivos tecnológicos precisamente por la edad de sus hijos siendo los padres los que se encargan de los envíos.

■ Más unión entre el profesorado ante la problemática sociofamiliar, de pérdida incluso de familiares por el coronavirus, es decir, ha aumentado la conexión emocional entre el profesorado y sus alumnos y la familia de estos.

■ Se han descubierto nuevas habilidades, como grabarse en video, trastear con herramientas y aplicaciones informáticas, antes desconocidas, y que, seguramente, si no es por esta situación nunca nos hubiéramos interesado por ellas.

A pesar de las dificultades, si se ha logrado ENTRE TODOS llegar a un porcentaje elevado de alumnado. Y es importante que de lo negativo saquemos lo positivo.

  • En muchos casos, el alumnado se ha convertido en parte de la familia del profesor. Aunque es cierto que muchos profesores siguen siendo muy reticentes a la hora de facilitar su número de teléfono, por ejemplo, o su email personal, otros sí lo han facilitado y la cercanía y las posibilidades educativas han aumentado considerablemente, sobre todo cuando los medios “oficiales” no han funcionado.
  • Las ayudas materiales proporcionadas por la Administración también han sido importantes para poder llegar al máximo alumnado posible, pero fijaros, no solamente son los alumnos los que pueden necesitar dichos materiales. El profesorado, también.
  • Las familias se han involucrado mucho más que presencialmente incluso, el trabajo ha sido compartido, de alguna manera. Los padres de familia han jugado un papel muy importante que hay que saber aprovechar, y el profesorado ha sido solamente el guía en muchas ocasiones.
  • Se han utilizado, como decía diferentes plataformas y vías de conexión, por Zoom, Skype, Clasroom, Teams, etc., sin embargo, ni estábamos, ni quizás estemos formados ni preparados para su eficaz desempeño, generando una desigualdad entre el compromiso y las ganas del profesorado en apoyar al estudiante y sus pocas capacidades tecnológicas y los pocos medios con los que cuenta para llegar a los mismos.
  • Hay una abundante carga administrativa. Que repercute negativamente en otros aspectos que hemos comprobado son más importantes.

Se podría seguir enumerando aspectos, pero creo son suficientes y prefiero concretar, a modo de cierre de esta segunda pregunta, algunas propuestas

  1. Es importante apostar por el diseño de nuevos escenarios, teniendo en cuenta los datos existentes de la situación vivida por todos los agentes sociales involucrados en la educación. Escenarios que combinen los modelos presenciales con los modelos online, siendo imprescindible repensar tanto los espacios educativos y los horarios lectivos.
  2. Se torna imprescindible cubrir satisfactoriamente el déficit de formación de profesorado en nuevas tecnologías y plantearse que esta formación debería ser cubierta a lo largo de la vida, y a su vez, mejorar la competencia digital del alumnado, ya que el haber nacido en una determinada generación, de la mano de la tecnología, no implica per se que sepan aprovecharla.
  3. Después de muchos años de políticas educativas debilitadas en materia tecnológica la pandemia nos ha demostrado, a todos, sin excepción alguna, que no contamos ni con la estructura ni con los dispositivos para trabajar entre otros aspectos como puede ser la metodología que se empela en las aulas y los contenidos curriculares, y este puede ser un buen momento para abordar estas debilidades por si acaso tuviéramos la necesidad imperante de utilizarlas en otro caso similar al vivenciado.
  4. Sería ideal crear programas de apoyo específicos que permitan identificar situaciones de riesgo entre el alumnado y sus familias, en términos sociales, educativos y tecnológicos, con el objetivo de anticiparse a las situación de riesgo y de exclusión que que esta situación ha evidenciado notablemente la existencia de un nuevo grupo de excluidos, los desconectados, haciendo que la brecha digital sea aún más evidente.
  5. La imperante necesidad de revisar los itinerarios formativos haciendo que sean más personalizados y adaptados lo más posible a los intereses, capacidades y objetivos de cada alumna y alumno. Tal y como apunta Carlos Magro, presidente de la Asociación Educación Abierta, esta crisis ha puesto sobre la mesa unos currículos sobrecargados e imposibles de abordar, invitando a pensar qué es lo importante y lo imprescindible en la enseñanza obligatoria.
  6. Necesidad, también, de tener en cuenta el sufrimiento vivido por el alumnado en el seno de sus familias, la enfermedad, incluso fallecimiento, de algún familiar, haciendo que se sintieran desmotivados incluso rozando la desesperación, va a pasar factura en el próximo curso.
  7. Plantear la importancia de implantar programas de estimulación que optimicen el rendimiento y satisfacción global del alumnado, estableciendo criterios adaptados a sus realidades. Vamos a escucharlos, vamos a tener en cuenta su voz, que pueden expresar en diversos foros facilitados por nosotros mismos. También tendremos en cuenta en este punto al alumnado con necesidades educativas, incluidas las necesidades educativas especiales.

Tal y como apunta Alfredo Hernando, creador del proyecto Escuela 21, hemos inaugurado el primer laboratorio de innovación educativa mundial, todo lo anterior a marzo de 2020, casi lo leemos como de otra etapa. El concepto de escuela innovadora más cercana a los estudiantes, más preocupada por su proyecto vital y que sitúa a los docentes en el eje central de ese proceso, es una base para todos los cambios que tengamos que hacer a partir de ahora.

Considero, no es momento de discutir lo rápido que ocurren los cambios, a velocidad de vértigo, sino más bien la dirección que tienen que seguir esos cambios, que estamos viendo, que son inevitables.

En cuanto a los Objetivos para el Desarrollo Sostenible, en relación con el objetivo 4, que versa sobre garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, vemos como estamos muy lejos de conseguirlo si no tomamos la dirección correcta. La Coalición Mundial para la Educación COVID-19 iniciada en marzo de 2020 por la UNESCO, ha pretendido y pretende a futuro:

  • Ayudar a los países a movilizar recursos e implementar soluciones innovadoras y adecuadas al contexto para proporcionar una educación a distancia a la vez que se aprovechan los enfoques de alta tecnología, baja tecnología o sin tecnología.
  • Buscar soluciones equitativas y el acceso universal, garantizando respuestas coordinadas y evitar el solapamiento de los esfuerzos.
  • Facilitar la vuelta de los estudiantes a las escuelas cuando vuelvan a abrir para evitar un aumento significativo de las tasas de abandono escolar.

No voy a desarrollar las recomendaciones del consejo escolar de Castilla-La Mancha para el inicio y desarrollo del Curso 2020-2021, aprobadas por unanimidad por la Comisión de Participación del Consejo Escolar de Castilla-La Mancha (relacionadas con la inversión e incremento del presupuesto educativo, aumento de recursos materiales y humanos, bajada de las ratios, refuerzo de los procesos de formación de alumnado, familias y docentes a través de un Plan de digitalización, dotación higiénica y de seguridad y protocolos de seguridad, etc.) ya que no podría haber abordado la tercera y última cuestión que quería plantear en la exposición, relacionada con la necesidad que tenemos de identificarnos como grupo de trabajo y que me comprometo a exponer en la próxima entrada al Blog.

Natalia Simón 🌙

Publicado por Natalia Simón

Persona, mujer, madre, socióloga, docente, investigadora social, HUMANA!!

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